Son cosas que pasan...
Desde niña, supe que yo era e iba a ser muy distinta las demás niñas, pubertas, adolescentes, adultas, etc. No lo digo en el aspecto físico ya que si tengo todo bien puesto en su sitio gracias a poderes divinos, de lo que hablo es de mi personalidad, soy muy extrovertida, algunos dicen figureti (de ahí viene mi repugnancia por los figuretis), otros solo dicen que soy la cagada, pero en toda mi vida una sola persona me dijo “Excelente personalidad”; me sentí increíble ese día, indestructible, caminaba pisando huevos… en mi cabeza solo repetía, “Tengo una excelente personalidad, no soy la cagada, no soy la mejor igual que otras que se lo repiten a cada rato, yo tengo UNA EXCELENTE PERSONALIDAD.
En fin siempre supe que sería distinta por el simple hecho de que soy propietaria de una habilidad extraordinaria para pasar roches, y me refiero a LOS ROCHES, no una caidita, hablo de caerte olímpicamente de un estrado por creer que se puede confiar en un flacucho que sostenga todo el peso de tu cuerpo, o que se salgan volando tus frenillos a los pies de él pata más churro más millonario inalcanzable que no sabe que existes hasta que te acercas a recoger tus sucios frenos de su dedo gordo izquierdo del pie; más o menos son unos de los tantos acontecimientos vergonzosos por los que paso, gracias a esta habilidad tan particular que habita dentro de mí.
Solo me entenderían las personas que lamentablemente también tienen este virus, prepárense porque estoy a punto de abrirme con ustedes, les contare dos de mis peores roches, los cuales pase durante mi tan vergonzosa pubertad.
Va más o menos así, desde los 14 años hasta aproximadamente 16 años viví platónicamente (por favor esta última palabra tómenla en cuenta) enamorada de un chico del yatch club, obviamente solo lo veía en verano – claro yo lo veía, el a mí no- pongámosle una letra, C, este chico era un mangazo blanquito ojos celeste, con una mirada directa te podías ahogar en el más profundo océano del caribe, alto, cuerpazo y soltero, el tenía 15 añitos, era un bebe al igual que yo.
En carnavales nadie se acercaba al club porque todos los orangutanes que iban tenían que meterte a la piscina con todo y tus cosas, así gritaras que le tenías alergia al cloro o que tenías gangrena o gritaras a los cuadro vientos que estabas con tu periodo, antes de que terminaras de gritar ya estabas tragando agua; el asunto es que como yo he nacido para ser rechazada por la sociedad más inn de lima }, nadie me hablaba, por lo tanto supuse que no me harían caso y pasaría como la chica invisible de siempre; ERROR, el orangután más bello se me acerco me dijo hola como estas y yo no podía hablar, respirar y babear a la vez así que opte por quedarme callada, fría, inmóvil, lo mire y me hundí en sus profundos ojos, lo que no me daba cuenta es que de verdad me estaba ahogando pues el animal este me metió a la piscina con todo y mi pareo, celular, y x cosas que llevaba en mi cartera, más lo sentí por mi celular, que en ese tiempo era el más nuevecito un sagem 3026 con pantalla AZUL no la verde AZUL; le grite su vida quería matarlo todo lo bonito se esfumo, recién ahí le vi los granazos que la malvada pubertad de engendro en la cara, como tenía que pagarme mi caro celular empezamos a hablar y lo perdone, cuando el maldito este termino de pagarme el celular me dejo de hablar, me metió un kick a lo loco Vargas, así que hice lo más maduro que se me ocurrió también le deje de hablar, después de unos años durante un día normal estaba en la piscina del club con mi hermana nevenka y mi prima carissa, jugábamos a quien aguanta más bajo el agua, me tocaba a mí y de casualidad patee a un broder que buceaba atrás mío, cuando Salí a la superficie esos ojazos que hace tanto tiempo no veía de cerca me miraban, casi hipnotizada le dije un amigable “Sorry” no sabía porque mi prima y mi hermana saltaban atrás de C haciendo señas para que me hunda, que me vaya, que desaparezca, lo que sea pero que no le hable a C; C solo me miro con cara de WTF y se fue y yo me quede indignada por lo malcriado que era, cuando se fue; mi prima y mi hermana ( cave recalcar ahogadas de risa) se me acercaron y me dijeron “ Norka tienes un mocaso blanco arriba de tu labio” ahí comprendí que la cara de C no era de WTF era de EWWWWWW!!!! Quería morirme ahí mismo, que se saliera el mar, algo que me eliminara y no me permitiera ver a la cara a este chico otra vez en mi putañera vida. Claro que ahí me convencí que tenía que olvidarlo para siempre.
Aun veo a este chico cuando voy los fines a la playa, y obvio no hago el mínimo intento de hablarle. Ya que para el seré siempre conocida como Norka la chica del moco blanco.
Lisa no tiene mocos

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